En Curicó, el avance de proyectos inmobiliarios sobre terrazas fluviales del río Mataquito impone desafíos que no se resuelven solo con un buen diseño inicial. Las gravas arenosas con lentes de limo, típicas de la zona, responden distinto al desconfinamiento según la época del año. Por eso el monitoreo geotécnico de excavaciones no es un accesorio. Es la herramienta que evita sobrecostos por estabilizaciones de emergencia. El equipo instala inclinómetros, celdas de carga en anclajes y puntos de control topográfico de alta precisión. Cada lectura se interpreta contra el modelo de comportamiento previsto. Cuando la excavación supera los 4 metros en suelos con napa colgante, común en el sector norponiente de la ciudad, la vigilancia debe ser diaria. La experiencia local indica que los movimientos no avisan. Se detectan con instrumental calibrado bajo protocolos ISO 17025.
Una excavación sin monitoreo en Curicó es una decisión financiera de alto riesgo, no una opción técnica.
